Salud

Enfermedades cardiovasculares en mujeres, historia de una desigualdad

Aún hoy cuando escuchamos la palabra infarto nos viene a la cabeza el dolor de pecho, la falta de aliento y la pérdida de conciencia, pero no pensamos en molestias en el cuello, en la mandíbula o la fatiga inusual. Estos son solo algunos de los síntomas que pueden diferir entre hombres y mujeres cuando sufren un infarto. Esta patología forma parte de las enfermedades cardiovasculares que, normalmente, se han asociado a hombres por la falsa creencia de que tienen mayor prevalencia en el sexo masculino. Por esta razón, las primeras imágenes que nos vienen a la mente son sus síntomas y no los nuestros.

Las enfermedades cardiovasculares son trastornos del corazón y los vasos sanguíneos, engloban varias patologías tales como: arritmias, insuficiencia cardíaca, infarto de miocardio… Este grupo de enfermedades es la primera causa de morbilidad y mortalidad de mujeres y de hombres. Además, después de la menopausia, pasa a ser la primera causa de mortalidad en las mujeres. De hecho, en Europa hay una mayor proporción de mujeres que fallecen por enfermedades cardiovasculares que hombres, un 51% frente al 42%.

Una de las causas es el descenso en estrógeno (hormona mayormente femenina) tras la menopausia. Esta hormona se relaciona con niveles más elevados de lipoproteínas de alta densidad (HDL o “colesterol bueno”) y niveles más bajos de lipoproteínas de baja densidad (LDL o “colesterol malo”), esto contribuye a un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por tanto, las mujeres nos encontraríamos más “protegidas” frente a estas enfermedades en nuestra época fértil.

Infrarrepresentación de las mujeres en los ensayos clínicos

Otro de los problemas que afecta a las mujeres cuando hablamos de este grupo de enfermedades se atribuye a la infrarrepresentación que hemos sufrido las mujeres en los ensayos clínicos para el estudio de fármacos que combaten las enfermedades cardiovasculares. Una investigación publicada en Circulation: Cardiovascular Quality Outcomes analizó 156 ensayos clínicos citados en las guías de prevención de 2007 entorno a este grupo de enfermedades. Los resultados fueron muy reveladores, 135 de 156 incluían a hombres y mujeres, 20 sólo a hombres y 1 sólo a mujeres. Pero el dato alarmante no es este, sino que la representación más alta de las mujeres en los ensayos clínicos es en los estudios de hipertensión (44%), seguido de diabetes (40%) y derrame cerebral (38%), y en las que había una menor representación insuficiencia cardíaca (29%), enfermedad de las arterias coronarias (25%) e hiperlipidemia (28%). Los resultados específicos del sexo se analizaron en solo el 31% de las publicaciones de los ensayos primarios.

Los fármacos afectan de forma diferente a mujeres y hombres

Hombres y mujeres son diferentes desde un punto de vista anatómico y hormonal (ciclo menstrual, quienes decidan quedarse embarazadas y menopausia), sufrimos diferentes factores de riesgo y síntomas. También existen diferencias en la absorción del fármaco y su distribución en el cuerpo, la relación entre la dosis y su efecto y la excreción. Es lógico que existan diferencias en cómo nos afectan los fármacos y las dosis a cada uno de los sexos, por ello es de vital importancia realizar ensayos clínicos teniendo en cuenta estas diferencias e incluyendo paritariamente a ambos sexos.

Otro elemento importante es conocer los factores de riesgo específicos en mujeres para evitar el infradiagnóstico, algunos de ellos: trastornos de la enfermedad hipertensiva durante el embarazo, la diabetes gestacional y la menopausia.

WISE y la necesidad de incluir a las mujeres

Bernadine Healy, la primera mujer directora de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, en 1988 creó la Iniciativa por la Salud de las Mujeres siendo WISE (Women Ischemic Study Evaluation) uno de los estudios en mujeres más importantes financiados para compensar el machismo de los ensayos clínicos a lo largo de la historia. El estudio se centraba en la evaluación del infarto cardíaco en mujeres, y lo dirigió la doctora Noel Bairey Merz, directora del Women’s Health Center. En una charla de TED talk la Dra. Noel nos cuenta qué sabemos y qué no sabemos de la salud del corazón de las mujeres.

Gracias a esta iniciativa y a otros estudios hoy en día existe un menor sesgo de sexo y un mayor índice de supervivencia en mujeres en este grupo de enfermedades. Sin embargo, aún tenemos que continuar luchando para disolver de forma total la lacra que nos ha dejado los años de machismo en este ámbito.

REFERENCIAS

Chiara Melloni et al. (2010) Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes. Representation of women in randomized clinical trials of cardiovascular disease prevention. Vol. 3, pp: 135-142

Mariana García (2018) Revista Colombiana de Cardiología. Factores de riesgo cardiovascular desde la perspectiva de sexo y género. Vol. 5, pp: 8-12

Tamargo et al. (2017) European Heart Journal – Cardiovascular Pharmacotherapy. Gender differences in the effect of cardiovascular drugs. Vol. 3, pp: 163-182

La enfermedad cardiovascular en la mujer: infradiagnosticada, infratratada e inffrarrepresentada. Nota de prensa de Fundación del Corazón

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s